Declarar lo que se quiere y ponerse en marcha es el primer paso para poder tener éxito.
Seguir adelante es crucial para conseguirlo. Ser constante es imprescindible.
Siempre le repito a las personas que trabajan conmigo que la magia se concreta en la acción, y que para accionar hay que sostener. Hay que pasar de la idea al plan, del plan a la ejecución, y la ejecución hay que mantenerla en el tiempo.
La mitad de los emprendimientos que se inician hoy ya no existirán en 5 años. La mayoría habrá desaparecido en 10. Y la mayor barrera no es -contrariamente a lo que se piensa- la situación del mercado, o el producto, o la competencia. Es la mentalidad del emprendedor, como explico aquí.
La falta de claridad da miedo, pero hay maneras de enfrentar ese miedo. No saber qué sigue, no saber qué nos depara...
Si tu voz interna despierta alarmas que te hacen pensar que podrías ser un fraude y que en cualquier momento el mundo lo va a descubrir, es posible que padezcas del síndrome del impostor.
Y no estás solo. Según Valerie Young, autora del libro "The Secret Thoughts of Successful Women" (Los Pensamientos Secretos de las Mujeres Exitosas) 7 de cada 10 personas lo ha sufrido en algún momento de la vida.
No es una enfermedad, ni una anormalidad.
Lo padecen desde directivos de empresas hasta actrices, desde jóvenes que recién inician su camino profesional hasta personas con años de oficio.
Quien tiene el síndrome del impostor siente que no está a la altura y que en cualquier momento lo van a descubrir.
Siente que no es lo suficientemente bueno. Da igual que los...
En este artículo te voy a dar 3 claves para:
Porque para tu negocio como coach, profesional independiente o consultor, las redes sociales son una herramienta más, no una fuente de ...
Mentiría si digo que siempre me gustó vender.
Incluso hoy, cuando me enfrento a ciertas situaciones, todavía me digo a mí misma que no me gusta. Aún cuando vender ha sido gran parte de mi carrera.
Mi primer "¡yo no soy vendedora!" se lo dije en inglés a Robert, mi manager en Disney. El no hablaba ni una palabra de español, y me pedía que lo representara en una situación compleja. Estábamos haciendo una producción en Argentina donde participaban más de 200 artistas, y quería que "le vendiera" a los bailarines las condiciones de contratación, cuando todos estaban enojados porque pretendían una remuneración mayor.
Robert hablaba de vender, pero se trataba en realidad de negociar. Con el tiempo aprendí que ambas, ventas y negociación, van de la mano.
"¡Yo no soy vendedora!" es una frase que repetí varias veces en cada uno de los trabajos posteriores. Hasta que mi...
Aún recuerdo cuando hace muchos años alguien me invitó al predio La Rural, en la ciudad de Buenos Aires, a "un evento gratuito donde muchas personas dan charlas y comparten temas interesantes".
En aquel momento trabajaba en una multinacional, entraba a las 9 de la mañana y no sabía a qué hora salía, y mi tiempo no era mío. Así que pensar en "gastar" una tarde entera para escuchar historias sobre temas supuestamente inspiradores, me parecía algo sin sentido.
Y no fui.
Haciendo un fast forward a mi mirada de hoy, todavía lamento haber perdido la oportunidad de haber estado en la primera edición de las Charlas TED en la Argentina.
TED es una ONG que se dedica a difundir ideas que vale la pena compartir. Comenzó en 1984 y hoy en día acumula miles charlas y cientos de miles de visualizaciones de sus ...
Y no, no digo nada nuevo. Diría que este es uno de los males de nuestro siglo. Pensar que el tiempo no alcanza.
Durante los años en los que trabajé en grandes empresas tenía una sensación que dominaba cada uno de mis días. Sentía que lo urgente iba tapando lo importante, que los grandes temas que aparecían hacían que no pudiera terminar nunca de hacer nada realmente bien.
¿Te pasó alguna vez?
Esta sensación de descontrol me mantenía siempre en un estado de caos. Hacía listas interminables, que cada vez se hacían más largas. Y todos los días se repetía el mismo patrón: estallaba algo urgente, lo importante se sumaba a la lista para hacerlo mañana, la lista se hacía cada vez más extensa... po...
El año pasado la vida me hizo tía por primera vez. Con mi hermana Silvina, mamá de Francesco, tenemos un comentario gracioso que nos hacemos mutuamente cada vez que lo vemos intentar, temerariamente, algo nuevo: "qué difícil ser bebé". 🤣
¿Escuchaste esa frase que dice "no sabía que no podía, entonces igual lo hizo... y lo logró"? Bueno, esto aplica perfecto a los bebés.
Fran empezó a caminar bastante pronto, a los 10 meses. La curiosidad fue un gran motor, claro, pero definitivamente a eso se sumó que como todavía no habla, aún no sabe que no puede.
El lenguaje es una de las cosas más maravillosas que tenemos. Es una habilidad de los humanos que, justamente, nos distingue d...
Hoy caminaba por la calle y me encontré con una situación que me hizo reflexionar e inspiró esto que te cuento hoy.
“No tengas miedo” le decía una mamá a su hijo, que se escondía detrás de ella, aterrado por la presencia de un perro bastante grande. Aclaremos que el perro era un gran danés y que el chico tendría dos años, máximo. “Es cachorro. No tengas miedo”, decía su dueña. "Acaricialo, no te va a hacer nada", insistía la mamá.
“Bueno”, pensé. “Si yo tuviera enfrente un perro con la misma altura que yo, cara a cara, seguramente también me escondería detrás de mamá.”
Y después me quedé pensando. Porque acá hay varios puntos interesantes.
También como humanos nos pasa que hay personas que lo descubren rápido, mientras que otras se pasan la vida cuestionándose cuál será, aún teniéndolo delante de la nariz. Algunos lo viven a pleno, y hay otros que, aún viéndolo clarísimo, se desenfocan y se desvían de él.
Cuando tenés un propósito claro vivís una vida con más significado. Te levantás feliz cada mañana y vivís cada día a pleno, porque sabés quién sos, a qué viniste y cuál es tu Norte, para dónde vas.
Acá te cuento en detalle cuáles son las 10 ventajas de saber cuál es tu propósito en la vida y para qué te sirve en cada caso.
Si no sabés cuál es tu propósito no tenés claro qué querés. Y cuando pasa eso, solés gastar tiempo en cosas que no son tan importantes para vos. A veces, incluso, sin darte cuenta. Estás más enfocad...
No me entiendas mal. Necesitás ser bueno en lo que hacés, precisás seguir mejorando y está perfecto que siempre quieras continuar aprendiendo.
Pero me encuentro constantemente con personas que quedan atrapadas en este círculo, que piensan que nunca son lo suficientemente buenos, que siguen tomando cursos y que no terminan de salir al mercado con su magia.
El mundo necesita tu talento. Sólo se trata de aprender las herramientas que necesitás conocer para crear una oferta irresistible, donde vos puedas entregar todo lo que tenés para dar a esas personas que lo están esperando.
Y de eso precisamente vamos a hablar en este artículo. De las 5 Ps que precisás entender en profundidad para conseguir más clientes.